Un dolor de cabeza

Rayados trae un problema de altura y el técnico Ricardo La Volpe arrancó la semana buscando soluciones a su principal punto débil: la aplicación en la marca en los centros aéreos.

El plantel albiazul trotó ayer unos minutos alrededor de la cancha 1 y de inmediato La Volpe enfocó su tarea en corregir los errores cometidos en el juego aéreo ante el Puebla.

De entrada, se trabajó en mejorar en la marca con detalles específicos bajo las órdenes del auxiliar técnico Flavio Davino.

Aunque se defendían en zona, la consigna era que cada uno debía tomar a un rival y no descuidarlo en ningún momento. La dificultad era que aquellos que defendían en una portería, al llegar a la otra se convertían en atacantes en una rápida y exigente transición, y viceversa.

En el ejercicio participaron los más altos del equipo. Con la casaca roja estaban Gonzalo Choy, Felipe Baloy, Carlos Ochoa y Fernando Ibarra. De blanco jugaron Jared Borgetti, José María Basanta, Diego Ordaz y Óscar Recio. Por momento también participó Eduardo Zavala con los blancos.

Fueron cinco series de centros las que se cumplieron y se puede decir que, en la labor defensiva, ambas líneas estuvieron bien, pues sólo hubo un gol, el de Baloy, quien lo consiguió en la última tanda.

En la segunda serie coincidió que ambos equipos estuvieron más acertados al ataque, pues remataron constantemente al arco. En la tercera, se impuso la zaga, en especial Basanta, por los blancos, y Baloy, en el equipo rojo.

“En el comienzo del entrenamiento con los profes estuvimos trabajando en eso, muchos centros desde los costados y agarrar más hombre a hombre y tratar de no convertir (anotar). De hecho, en todas las pelotas, que fueron unas cuantas, hicimos un solo gol”, describió Choy al finalizar la práctica.

Después de aquel ejercicio, el técnico La Volpe apareció en la cancha y armó a su defensa con una línea de cinco con Severo Meza, Baloy, Ordaz, Basanta y Octavio Valdez. Ahí hizo énfasis en cuidar las descolgadas del adversario y en el pressing al rival.

Después David Stringel tomó el lugar de Meza y William Paredes el de Valdez, quien más tarde se reincorporaría al trabajo, pero como volante izquierdo junto a Luis Pérez y Choy.

“Se trabajó mucho tácticamente en la parte defensiva, estoy seguro que vio algo que por ahí no lo convenció y por eso estamos trabajando esa parte. Es bueno trabajar así porque a uno lo ayuda mucho”, concluyó Choy.

Entérate
Joel “Chícharo” González entrenó en el gimnasio, pues aún no puede hacer movimientos bruscos a raíz del golpe que sufrió en la cabeza en el juego del domingo contra el Puebla. Por su parte, Pierre Ibarra continúa su rehabilitación tras su lesión en la rodilla izquierda.

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